¡Evita daños por frotar tus ojos!

¡Evita daños por frotar tus ojos!

Frotarse los ojos siempre es malo: puede causar ruptura de vasos sanguíneos, infecciones como orzuelos o conjuntivitis, inflamaciones del párpado (blefaritis), e incluso rayar o deformar la córnea y producir un queratocono que puede requerir cirugía o un trasplante.

 

Por: OLGA LUCIA MUÑOZ LÓPEZ, Periodista

 

Los ojos se tocan con los codos” reza un dicho en Valencia (España), aludiendo al saber ancestral y el sentido común que ordenan: si quieres frotar, rascar, tallar o estregar tus ojos, lo mejor es hacerlo con los codos. Mejor dicho: que no lo hagas.

 

Si frotarse los ojos causa un alivio o un placer momentáneo, los efectos secundarios dañinos son demasiado graves y el costo de ese pequeño placer se vuelve muy alto.

 

Se ha evidenciado que al frotar los ojos cuando se siente la vista cansada, con ardor o picazón, los ojos efectivamente se lubrican, se estimula la producción de lágrimas, se siente una calma temporal y se quita por un instante esa sensación de tener arenilla en los ojos. Pero frotar los ojos frecuentemente y de manera fuerte, causa más males que beneficios: incluso puede llevar en algunos casos a requerir trasplante de córnea.

 

Por eso cuando sientas alguna molestia en los ojos, cierra los párpados y piénsalo dos veces antes de rascarlos o estregarlos, para evitar las siguientes complicaciones:

 

  1. Deformidad de la córnea: queratocono

Los especialistas de la visión advierten que frotarse intensa y continuamente los ojos contribuye al desarrollo de queratocono, una alteración o adelgazamiento de la estructura interna de la córnea hasta darle forma de cono.

 

El oftalmólogo William Felipe Pérez Prato ha observado que especialmente niños y adolescentes que tienen mascotas, muchas veces después de tocar estos animales de compañía tienden a rascarse los ojos, y lo hacen tan continuamente que desarrollan queratocono (de “querato” que significa “córnea” y “cono” que significa “en punta”, es decir, una deformación de la córnea quedar hasta similar a un cono).

 

Aunque se afirma que generalmente el queratocono es de base genética (o sea que es hereditario o congénito), los oftalmólogos advierten que una córnea con predisposición puede no desarrollar queratocono nunca, pero un frotado crónico del ojo es tan peligroso que puede desencadenarlo. Esta enfermedad degenerativa afecta a niños y jóvenes: repentinamente, éstos empiezan a presentar miopía o astigmatismo; y aunque no es inflamatoria, esta patología es progresiva y de rápida evolución.

 

Esta enfermedad la padecen 3 personas por cada 2.000 habitantes en el mundo y degenera hasta que la córnea no puede mantener su forma y es necesario hacer un injerto, porque en un principio se pueden usar gafas o lentes de contacto, pero con el tiempo el ojo no las tolerará.

 

Cuando se confirma el diagnóstico de queratocono, el especialista de córnea debe determinar la conducta a seguir, que por lo general es quirúrgica: se insertan anillos estromales o intra-corneales para estabilizar la enfermedad y que no siga avanzando. Con este procedimiento se busca evitar el injerto de córnea, porque además de ser complicado cada vez hay menos disponibilidad de córneas para injerto y no es la mejor solución. Igual se propone el uso de riboflavina, sustancia foto-sensible que permite a través de determinadas ondas de longitud, embeber la córnea y cambiar la estructura de su colágeno.

 

Aunque no causa ceguera, el queratocono afecta o disminuye la visión significativamente; y si no se trata a tiempo, esta alteración puede progresar, adelgazar la córnea y hasta formar cicatrices. Como mencionábamos al principio, en casos extremos puede ser necesario un trasplante de córnea.

 

  1. Infecciones oculares

Como es imposible estregarse  los ojos con los codos, las personas usan sus manos. Al ser una acción casi por reflejo, nunca hay tiempo de lavarse las manos previamente, antes de tocar los ojos. Y como nadie toma nunca esa pequeña precaución, es muy común que poco después aparezcan infecciones en los ojos como conjuntivitis u orzuelos; sabemos que en las manos conviven miles de bacterias, microbios, gérmenes, parásitos, hongos y otra gran cantidad de agentes infecciosos -imperceptibles para el ojo humano-, que causan infecciones debido al contacto previo con numerosos objetos y ambientes (dinero, heces humanas o de animales, pasamanos, equipos de trabajo, mascotas, transporte público, cocina, entre otros).

 

Dadas las consecuencias, lo mejor es no frotar los ojos y considerar el uso de gotas lubricantes prescritas por un oftalmólogo, ejercicios y masajes oculares. Cuando persistan las molestias, siempre hay que consultar al médico, no aplicar remedios caseros y no auto-medicarse.

 

De ahí la necesidad del lavado de manos varias veces al día y de manera correcta, para disminuir la cantidad de bacterias que pueden infectarnos y causarnos muchas enfermedades, entre ellas las oculares.

 

Se puede presentar por ejemplo la blefaritis, infección en la orilla de los párpados que aparece por tocarse los ojos con las manos sucias, lo cual causa una sensación de arenilla y ardor en el nacimiento de las pestañas. La blefaritis es la inflamación, irritación, comezón y enrojecimiento de los párpados, más frecuente en el borde del párpado donde crecen las pestañas.

 

El oftalmólogo Pérez Prato señala que las infecciones en los ojos se manifiestan con secreciones (lagañas), como la conjuntivitis bacteriana por ejemplo.

 

  1. Lesiones y alergias

Frotar los ojos hacia fuera puede rayar y dañar permanentemente la córnea. Y si la picazón es causada por alergias, el roce puede liberar histaminas (alérgenos) alrededor de los ojos y hacer que la sensación de picor empeore. Así, muchas alergias son producidas por el frotado de ojos, que a su vez se da más en ciudades con alta polución o contaminación del aire. Y se genera un círculo vicioso: Frotado de ojos – Alergias – Frotado de ojos…

 

  1. Ojos rojos

Rascarse los ojos puede causar estragos en la apariencia del rostro, porque cuando se llega hasta a romper vasos sanguíneos, los ojos se tornan rojos e irritados, al mejor estilo “vampiro”. Con el tiempo, incluso esto puede dar a la mirada un aspecto de cansancio y oscurecimiento alrededor de los ojos.

 

  1. Aparición de líneas de expresión

El área alrededor de los ojos es la zona más delgada y sensible de la cara. Dado que no existen glándulas sebáceas en esta área, el frote repetido de los ojos puede causar que la piel se estire, generando finas líneas de expresión. Entonces, entre más más se frote los ojos, más se estira la piel.

 

Además de todo lo anterior, las personas que sufren miopía o glaucoma no deben estregarse o tallarse los ojos porque ello puede empeorar su visión, ya que al hacerlo se ejerce mayor presión y se reduce el flujo sanguíneo. De ahí que a estas personas se les recomienda especial cuidado al despertarse, ya que puede ser peligroso para la córnea porque puede estar inflamada por el exceso de líquido como resultado de niveles bajos de oxígeno durante la noche.

 

En conclusión: Lo mejor es abstenerse de frotar los ojos y considerar alternativas como uso de gotas lubricantes prescritas por un oftalmólogo, ejercicios oculares y masajes en los ojos para evitar molestias que despiertan esos deseos irreprimibles de rascarse los ojos. Además, cuando persistan las molestias, siempre hay que consultar al médico, no aplicar remedios caseros y no auto-medicarse, ni siquiera con el consejo del farmaceuta de la esquina. O intente frotarse con los codos…

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