Ganadería en Córdoba: pasión y producción

Ganadería en Córdoba: pasión y producción

Por: Silvia Bedoya Pastrana.

Córdoba es una de las regiones ganaderas más importantes del país. La gran ventaja natural de tener dos ríos que la atraviesan, el Sinú y el San Jorge, y la diversidad de represas y ciénagas que posee el departamento favorecen el desarrollo de sistemas de agricultura, pesca y ganadería.

Según el Dane, el departamento participa con el 1,7% del PIB nacional y aporta el 11,5% de la producción nacional de vacunos, con un hato de aproximadamente 2,5 millones de cabezas de ganado, lo que la convierte en una de las principales regiones en materia pecuaria.

Tradicionalmente, el suelo cordobés ha sido propicio para la producción de reses, debido a los diferentes minerales y nutrientes que se encuentran en las sabanas cordobesas y que son pieza fundamental en el complejo proceso de producción ganadera. Según la ingeniera agroindustrial, Lina Velásquez, de las zonas más fértiles del departamento se pueden resaltar el valle y la zona alta del San Jorge y, por supuesto, las sabanas sinuanas.

“Se podría decir que de Planeta Rica hacia La Apartada, y subiendo por Montelíbano, puede haber res y media por hectárea; mientras que de Planeta Rica hacia abajo, se encuentran de a cuatro reses por hectárea, debido a los grandes nutrientes que poseen los pastos. Esto hace que cada vez se le exija más al terreno”, comenta la experta, quien asegura que, si bien somos una potencia nacional en producción de carne, se necesita que las reses tengan más alimento para consumir. Es decir, cada que una vaca tenga su cría necesitará mayor cantidad de nutrientes para su sustento diario, para producir leche para su ternero y para la producción de leche para el consumo humano.

El departamento de Córdoba es uno de los principales productores de productos derivados del ganado, dadas las excepcionales condiciones de sus tierras y la tradición pecuaria de sus gentes. El número de reses que pastan en su territorio puede llegar a los dos millones y medio, lo que significa el 11,5 por ciento del censo ganadero nacional.

Calidad cárnica
La alta calidad de la genética de los ganados ha hecho que el sector se consolide en el mercado internacional. Aunque las exportaciones, según estudios de Fedegán, han disminuido durante los últimos años. Sin embargo, se espera conquistar nuevos mercados, proyectados como de alto crecimiento potencial, en una estrategia para disminuir la dependencia del mercado venezolano y para blindar a los ganaderos frente a los efectos de los TLC con Estados Unidos y la Unión Europea.

En ese sentido, el país se encuentra en buen camino de alcanzar la admisibilidad sanitaria para llegar a compradores de países como Egipto, Jordania y Argelia, China, Rusia, Líbano y Corea del Sur. El gobierno jordano habilitó cuatro plantas colombianas: Red Cárnica S.A.S., de Córdoba; Camagüey S.A. del Atlántico; Vijagual S.A., de Santander; Coolesar del Cesar. Según Fedegán, se estima que la contribución de la ganadería colombiana a la balanza exportadora del país es de 100 a 150 mil toneladas de carne, por un valor cercano a los mil millones de dólares.

De hecho, en Córdoba y en otras regiones del país, se vienen mejorando los sistemas silvopastoriles intensivos para la producción de carne natural, que muestran el potencial que existe y a la vez mejoran la sostenibilidad ambiental y el ingreso de los grandes y pequeños ganaderos. En este grupo, el Estado debe proporcionar los recursos económicos suficientes para que se pueda realizar adecuadamente la totalidad del proceso productivo.

La ganadería en el departamento de Córdoba ha ido evolucionando a lo largo del tiempo. La producción, hoy por hoy, se basa en calidad más que en cantidad. En Córdoba, mayoritariamente, se trabaja con ganado de razas Brahman, Cebú, Pardo Suizo y Holstein. Se manejan varios modelos de producción. Uno de ellos es con hatos o conjuntos de ganados, donde se encuentran varias vacas aptas para la reproducción y con ellas un toro reproductor. Mientras que anteriormente se manejaban varios toros por hato, lo cual no dejaba evaluar la capacidad de los reproductores para dar buenos hijos, puesto que no se tenía claridad de cuál de ellos daba las mejores crías.

Se habla de mejores crías cuando se evalúa el proceso de crecimiento y desarrollo de éstas, y se maneja en unos márgenes de calidad, explica la ingeniera Velásquez. “Por ejemplo, luego de nacido el ternero pasa a ser destetado a los ocho meses de nacimiento; en la raza Brahman se obtienen pesos en este determinado tiempo de hasta 300 o 350 kilogramos. Lo cual es muestra de la calidad productora de carne que tienen estas razas y, por ende, el departamento. Después se da el periodo de levante, que va desde los ocho hasta los 14 o 20 meses de vida y, finalmente, se lleva a cabo a la etapa de ceba. En esta etapa se alimenta con mayor intensidad a los animales, para que ganen mayor peso en el menor tiempo posible. Además, al momento de venderlos con menor edad, la carne es más costosa debido a la terneza de esta misma”.

Para que todo esto se pueda llevar a cabo con total eficacia y eficiencia, se deben tener en cuenta tres grandes aspectos: el bienestar del animal, lo cual consiste en administrar de manera correcta los espacios de estancia y circulación de los animales, para que éstos no se sientan colapsados en el lugar en el que se encuentren; la nutrición adecuada, con un control y balance óptimo para cada raza de ganado y, por último, un aspecto muy importante que se ha dejado a un lado, como es la capacitación idónea de quienes se dediquen a la lidia del ganado.

“Es necesario que veamos la ganadería como un proceso integral, en el cual cada uno de estos factores puede influir positiva o negativamente. Es muy común analizar que existen fincas con excelentes espacios, razas de animales y muy buenos pastos, pero que no aprovechan al máximo las ventajas que ya tienen, por desconocer las técnicas precisas para el mayor rendimiento del proceso productivo. Es un tema que en Córdoba debemos gestionar, la capacitación a nuestros campesinos, ganaderos y todo el personal que interviene en el proceso productivo.” agrega la ingeniera agroindustrial Lina Velásquez.

El campo es pasión
Para mejorar la producción de ganado en Córdoba se debe recurrir al trabajo en equipo. Si se logran mejorar los campos, las razas de los animales, el acompañamiento por parte de las entidades pertinentes e incluso el apoyo de grandes ganaderos a pequeños productores, se verán los resultados plasmados en la calidad de la carne, los procesos de ventas y comercialización e incluso la producción departamental en general.

“El campo es para trabajarlo en equipo, para apoyarnos el uno al otro. Los abuelos solían decir que es mejor una mala suegra que un mal vecino porque nuestros vecinos son los que nos van a permitir mejorar nuestra condición o, por el contrario, nos pueden afectar directa o indirectamente”, comenta la ingeniera Velásquez

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La idea es que, a medida que crezca el agro en Córdoba, crezcan todas y cada una de las partes que aportan a este proceso, desde los pequeños ganaderos, hasta las grandes industrias de comercialización y de exportación de los productos, asegura la ingeniera. Para ella, el principal elemento a la hora de trabajar en el agro es la pasión. Por eso, considera que la ganadería no se va a acabar en Córdoba ni en Colombia, porque está ligada a la cultura y tradición de los cordobeses.

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