Gimnasio para tus ojos

Gimnasio para tus ojos

Freepik

 

Los ojos necesitan ejercicios relajantes, sobre todo si pasas mucho tiempo ante una pan­talla. Los ejercicios que se describen a continuación deben ser realizados sin gafas, ni lentes de con­tacto, sin prisa y en un lugar tranquilo.

 

Para mejorar la circulación de sangre y el líquido interno del ojo.

 

  1. Cierra tus ojos durante cinco segundos, luego ábrelos du­rante el mismo tiempo. Repi­te este ejercicio ocho veces.
  2. Masajea tus globos ocula­res durante un minuto, con movimientos circulares del dedo índice sobre los pár­pados cerrados y con muy suave presión.
  3. Al despertarte, lávate los ojos con agua tibia y luego con agua fría.

En las noches, antes de dormir repite el procedimiento, pero inicia con el agua fría.

 

Para mejorar la adaptabilidad

Adhiere una lista o cinta (que no sea transparente) de medio centímetro de ancho al cristal de una ventana, a la altura de tus ojos. Ubícate a 35 centímetros del vidrio y elije un objeto lejano, más allá de la ventana. Mira la marca durante dos segundos y luego fija tu vista por igual tiem­po en el objeto que has elegido; luego regresa la mirada a la marca en el vidrio.

 

Para fortalecer los músculos oculares.

 

  • Entorna tus ojos arriba y abajo con la mayor amplitud posible, sin levantar ni bajar la cara.
  • Dibuja un círculo con la mira­da, primero en el sentido de las manecillas del reloj y luego, al contrario.
  • Dibuja diagonales con la mirada.
  • Con la mirada sigue un arco cóncavo y luego otro convexo.
  • Mueve los ojos como dibujando un rombo.
  • Dibuja corbatines con la mirada.
  • Dibuja la letra S, primero en posición horizontal y luego en vertical.
  • Dibuja arcos verticales; primero en el sentido de las manecillas del reloj y luego, al contrario.
  • Pasa la mirada en diagonal desde la parte superior a la parte inferior de tu campo visual. Repite el ejercicio iniciando desde el otro extremo superior.
  • Intenta mirarte la punta de la nariz.
  • Parpadea mucho, como si tus párpados fuesen las alas de una mariposa que está volando.

 

Para la relajación

Cierra los ojos por algunos mi­nutos e imagina algo agradable, Frota entre sí las palmas de tus manos y cubre con ellas tus ojos cerrados. Si quieres que el efecto sea mayor, ubica una mano sobre la otra, formando una cruz, con las palmas hacia tu ojo.

Comentar

Su correo no será publicado. Todos los campos son obligatorios*