• Los Katíos: Patrimonio Mundial que debemos cuidar

Los Katíos: Patrimonio Mundial que debemos cuidar

Colombia cuenta, en la zona noroccidental, con un gran reservorio en diversidad de especies animales y vegetales, considerado la barrera más importante para el intercambio de ejemplares entre las Américas.

Por: Lina María Larrotta Flórez.

El Parque fue declarado en el año 1973. Tiene un área de 72 mil hectáreas; está en jurisdicción de los municipios chocoanos de Riosucio (83%) y Unguía (2%) y en el municipio antioqueño de Turbo en el (15%).El Parque Nacional Natural de los Katíos ofrece bienes y servicios ambientales incalculables y que deben ser conocidos e inventariados, para poder tener conocimiento de su buen aprovechamiento. La zona contiene una variada y representativa cantidad de fauna. Se estima que allí existen más de 550 especies de vertebrados (sin incluir peces). Entre esta gran diversidad de fauna, las especies más representativas son: dantas, manatíes, zorros, perros de monte, jaguares, pumas, osos andinos, monos aulladores, marimondas, titíes, paujiles, águilas, reptiles, anfibios, invertebrados, peces, como bocachico, doncella, guacuco, bagre de río y cachama como especie en peligro, y otros individuos, como rayas de río.

Es un área muy interesante pues, a pesar de ser un territorio muy pequeño de Colombia, cuenta con unos valores naturales y culturales excepcionales, a tal punto que fue declarada por la UNESCO Patrimonio Mundial de la Humanidad.

Patrimonio en peligro

No obstante, el área protegida fue declarada en 2009 Patrimonio Mundial en Peligro porque los recursos que tiene son objeto de muchas presiones, dada la administración ilegal de recursos forestales y la tala al interior del área protegida en la zona de Sautatá, en los dos márgenes de la zona del Río Atrato que tiene el parque y en la zona del Río Cacarica y Perancho. Ahí radica el reto que se tiene desde la gestión del área: mantener estos valores naturales y culturales excepcionales en buen estado de conservación.

Asociada a la extracción forestal estaba la cacería y la presencia de personas dentro del parque, usufructuando los recursos naturales con prácticas que reñían con la conservación.

Todas estas situaciones, que son muy graves cuando se trata de un área protegida que está conservando unos valores naturales excepcionales, llevaron al mismo Estado a tomar la decisión de ingresarlo a la lista de Patrimonio en Peligro.

Trabajo de recuperación

Esto hizo que la Unión Internacional para la Conservación de las Áreas Naturales (UICN) y la UNESCO diseñaran un plan de trabajo estricto para la recuperación de los ecosistemas y renovar la gestión del área protegida.

Este ha sido un trabajo arduo porque los requerimientos que hacen la UNESCO y la UICN no son solo para el Parque Nacional sino para el país y para todas las entidades públicas que están relacionadas con la conservación de los recursos. Fue un llamado a todas estas entidades a vincularse al proceso, a unirse y a trabajar en conjunto.

Fueron siete años de trabajo entre todos los aliados, gestionando el área, articulados, de tal manera que se logró superar la situación crítica. En enero de 2015 un delegado de la UICN realizó el seguimiento in situ del estado de conservación del área. En esta visita se lograron sustentar los avances con todas las entidades involucradas, basados en el análisis de integridad ecológica y observando que el área ha tenido una mejora significativa en su estado de conservación.

El concepto de la UICN viene en dos sentidos: uno, destaca que el parque ha progresado mucho gracias a las alianzas con las comunidades; existe un trabajo muy bien articulado entre las instituciones públicas, las organizaciones no gubernamentales, los entes territoriales y las organizaciones comunitarias. Las personas e instituciones han respaldado al parque y eso es muy interesante. Lo segundo se refiere a la biodiversidad; se nota un cambio significativo en la conservación del área y en la recuperación de la zona protegida. Se observan muchas aves, vertebrados, reptiles. El recurso forestal también se ha restaurado, en estos 6 años, por lo que el Parque Nacional Natural Los Katíos está hoy bastante recuperado.

La alerta continúa

Con el concepto, que dio el experto de la UICN, la UNESCO decidió sacar al parque de la lista de peligro y, en julio del 2015, fue retirado de la lista. Pero queda una observación: a pesar de lograr recuperarse, sigue siendo vulnerable y hay que seguir cuidándolo, a partir de una gestión estricta y valorando las alianzas que se tienen.

Se han suscrito acuerdos de fortalecimiento e intercambio con los grupos de pescadores que están en la comunidad de Tumaradó y Puente América, implementándolos, haciendo planes de trabajo y apoyándolos, para que las comunidades puedan cumplir las alianzas que han suscrito con el parque.

En el parque habita una comunidad indígena. La UNESCO tuvo sus reservas respecto de la presencia de esta comunidad y el uso que hace de los recursos de este patrimonio mundial. Recientemente, se suscribió un régimen especial de manejo para la gestión conjunta del territorio que los indígenas ocupan, la implementación de unas medidas de gestión que armonicen las prácticas que ellos desarrollan con la conservación y avanzar en lo referente a la restauración ecológica participativa.

 

Si bien el parque Nacional Natural los Katíos fue excluido por la UNESCO de la lista del patrimonio mundial en peligro, el trabajo de gestión y protección es permanente para evitar las amenazas y presiones que existen sobre este santuario de flora y fauna.

 

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