SÍ se puede controlar  la eyaculación precoz

SÍ se puede controlar la eyaculación precoz

 

En la mayoría de los casos, el hombre es capaz de aprender el control de la eyaculación con técnicas y ejercicios simples, asesoría psicológica, cambios de comportamientos o medicamentos. Cada persona requiere un tratamiento ajustado a su diagnóstico por un profesional médico, según sean las necesidades.

 

Por: OLGA LUCIA MUÑOZ LÓPEZ, Periodista

A lo largo de la historia de la humanidad, la habilidad para controlar el tiempo de eyaculación ha sido una de las características más importantes para mantener la satisfa-
cción sexual en las relaciones de pareja.

 

Por ello la falta de control de la eyaculación tiene profundos efectos psicológicos, que hoy día tienen varias opciones de tratamiento. Con intervenciones psicológicas o farmacológicas y algunos cambios de comportamientos, es posible que Usted controle la eyaculación precoz y así logre mantener relaciones sexuales más prolongadas, y recuperar la confianza en sí mismo y ante su pareja. Eso sí, el tratamiento más indicado depende de cada caso y debe ser orientado por un profesional médico.

 

La eyaculación precoz es aquella que se produce sin control y antes de lo deseado, con poca o ninguna estimulación sexual, ya sea antes o al momento de la penetración (en un lapso de 15 segundos a menos de un minuto), causando angustia e insatisfacción en el hombre y en su pareja.

 

Incluso en 2007, ante la multiplicidad de definiciones en todo el mundo y ante la necesidad de tener un estándar universal, la Sociedad Internacional de Medicina Sexual estableció un Comité constituido por 21 expertos clínicos para establecer una nueva definición, quienes concluyeron que “la eyaculación precoz es una disfunción sexual caracterizada por una eyaculación que se produce siempre o casi siempre antes o dentro de aproximadamente un minuto después de la penetración vaginal, y la incapacidad para retrasar la eyaculación en todas o casi todas las penetraciones vaginales, con consecuencias negativas como angustia, molestia, frustración y la negativa de tener intimidad sexual”.

 

La eyaculación precoz es una de las complicaciones sexuales más comunes: se estima que afecta a 1 de cada 3 hombres activos sexualmente. Y aunque en unos pocos pacientes se corrige sin tratamiento alguno, es difícil resolver esta disfunción que, si no se trata a tiempo, puede convertirse en crónica, bajar los niveles de satisfacción sexual y afectar la auto-estima, la vida sexual y la sociabilidad. Incluso algunos hombres refieren disfunción eréctil asociada o pérdida de la sensación orgásmica. Además si el hombre eyacula muy pronto, antes de penetrar la vagina, no puede lograr un embarazo que desee él y su pareja.

 

La eyaculación precoz suele presentarse en jóvenes que están iniciando su vida sexual, alrededor de los 18 años, generalmente por falta de educación sexual, asesoría y guía para esos primeros encuentros sexuales. También se registra un alto número de afectados entre los 25 y 35 años. Pero igual hay un buen número de pacientes que tienen entre 50 y 80 años.

 

También se da el caso de eyaculadores precoces que cuando están muy jóvenes compensan esa situación al sostener un segundo o un tercer encuentro sexual seguido con su pareja, con muy poco tiempo entre uno y otro, porque el período refractario (tiempo entre una pérdida de erección hasta que la recupera) es muy corto. Pero a medida que pasa la edad, aumenta la duración de ese período refractario y el hombre se demora más tiempo en recuperar la erección: puede ir aumentando de un minuto a 2, 3, 5, 10 y hasta 15 minutos o más. Por ello estos pacientes también deben asistir a una consulta médica, porque ya no pueden tener esa segunda relación en corto tiempo y eso les genera insatisfacción a ellos y a su pareja. Estos son pacientes por lo general alrededor de los 35 años.

 

Causas de la eyaculación precoz

 

Esta disfunción sexual se atribuye a factores psicológicos o problemas físicos. Se habla de eyaculación precoz orgánica o hipersensibilidad, cuando el hombre tiene un glande hipersensible, lo que hace que sienta más de lo normal y por tanto eyacula al menor contacto.

 

Se considera que hay eyaculación precoz psicológica cuando factores psicológicos como la tensión y el nerviosismo provocan que el hombre eyacule rápidamente, ya sea por un nuevo encuentro sexual o por haber fallado en casos anteriores. Ese estado de ansiedad, provocado por el miedo a volver a fallar, lo inducirá a eyacular de forma precoz nuevamente, entrando en un círculo vicioso.

 

Y se habla de un aprendizaje defectuoso, de una falta de aprendizaje del control eyaculatorio. El hombre aprendió a eyacular casi sin estimulación sexual, transformándolo en un hábito que ha repetido siempre y que es difícil abandonar, sin la ayuda de un médico experto.

 

Resolviendo una de las causas no se soluciona el problema, porque muchas veces suelen actuar al mismo tiempo.

 

También se detectó que hay eyaculación precoz causada por mucha represión de la exploración y palpación del propio cuerpo en la infancia y adolescencia de los pacientes, por prohibición y estigmatización de la masturbación. Por eso se masturban a escondidas y rápidamente para evitar ser detectados, lo que genera en el cerebro un comportamiento aprendido de que el encuentro sexual debe ser rápido y se produce la eyaculación precoz. Quitar o cambiar ese hábito aprendido es difícil, y requiere un tratamiento médico y psicológico.

 

Tipos de eyaculación precoz

 

Existen dos tipos de eyaculación precoz: la primaria, cuando ha estado presente a lo largo de la vida sexual del hombre, y la secundaria que aparece relacionada con la disfunción eréctil y se soluciona tratando estos problemas de erección.

 

En la primaria, el hombre nunca ha tenido ningún tipo de control sobre su respuesta excitatoria, al parecer por un desequilibrio de neuro-transmisores en el cerebro que activan el reflejo eyaculatorio y esto le impide a la persona tener una respuesta o curva sexual normal, porque no tiene ningún tipo de control de su nivel de excitación y eyacula rápidamente.

 

Y la eyaculación precoz secundaria, que surge después de un período en el cual se tuviese algún tipo de control del nivel de excitación, puede ser causada por infecciones en la próstata, infecciones de transmisión sexual que irritan las vías urinarias o cambios en los hábitos de vida de la persona, como por ejemplo tener una nueva pareja que genera inseguridad.

 

Opciones de tratamiento

 

Lo primero, es hacerse un examen médico o clínico que identifique causas de la eyaculación precoz en su caso particular, para luego entrar a prescribir un tratamiento específico. Se pueden solicitar exámenes físicos si son necesarios y hacer una historia clínica detallada y de su vida sexual. Se hace un enfoque desde la parte médica, se evalúa qué grado de compromiso o afectación tiene el paciente, y según esta revisión se ordenan medicamentos, intervenciones psicológicas, o técnicas y ejercicios de control eyaculatorio.

 

El tratamiento farmacológico dispone de una amplia línea de medicamentos para ayudar a regular los neuro-transmisores que controlan la respuesta eyaculatoria y le permiten al paciente mayor control sobre su nivel de excitación. Como la mayoría son anti-depresivos o ansiolíticos (para controlar ansiedad), que pueden aumentar el tiempo necesario para alcanzar la eyaculación, es muy importante ordenar a cada paciente la dosis precisa y adecuada, ajustarle la concentración del medicamento para evitarle efectos secundarios por sobredosis o dosis altas no recomendadas.

Si la eyaculación precoz tiene causas psicológicas, es necesaria la asesoría de un psicólogo, un psiquiatra, un sexólogo o un especialista en el tema, que coordine técnicas y ejercicios para ayudarle a la persona a conocer y controlar su nivel de excitación. En una primera fase se proponen ejercicios de auto-conocimiento corporal, de respiración y contención de la eyaculación, llamados comúnmente de “Pare y Arranque” a través de la masturbación, tanto en solitario como en pareja. En una segunda fase los ejercicios se harán con la pareja, en los que primero el paciente tendrá una actitud pasiva ante la penetración y después activa. En ambas fases el paciente deberá parar la estimulación sexual cuando se acerque el momento de la eyaculación.

 

También están los ejercicios de Kegel para ayudar a combatir la eyaculación precoz mediante el control de la contracción y relajación de los músculos pubo-coxígeos (piso pélvico), responsables de eyacular. En una primera fase se realizarán ejercicios para contraer la musculatura e identificar la zona, y
después para fortalecerla.

 

Las prácticas y técnicas de meditación y relajación, muchas veces ayudan. Y en pacientes con eyaculación pre-coital, se requieren tratamientos y ejercicios específicos. Además se recomienda aplicación de cremas anestésicas o aerosoles al pene, para disminuir la estimulación, porque la disminución de sensibilidad en el pene puede demorar la eyaculación. O el uso del condón también puede lograr ese efecto en algunos hombres. Y el uso de algunos medicamentos para disfunción eréctil, también ayuda en algunos casos.

 

En fin: algunos estudios muestran que usar una combinación de técnicas conductuales y medicamentos puede ser lo más efectivo. Y la educación y la práctica de técnicas simples son a menudo exitosas. Sin embargo lo más importante, dicen los expertos, es que las personas no se auto-formulen tratamientos, ni con medicamentos ni con ejercicios, porque no todos son buenos para todos los pacientes: éstos deben tener una prescripción e indicación correcta en cada caso, para evitar agravar problemas físicos o psicológicos, o profundizar el problema.

 

¿Cómo reconocer la eyaculación precoz?

  • Es la eyaculación que se produce sin control, con una mínima estimulación sexual, antes de lo que el hombre o su pareja desean, y que impide el coito de manera satisfactoria para ambos.
  • La eyaculación se produce antes de la penetración.
  • La eyaculación se produce justo después de la penetración.
  • Siempre se ha eyaculado precozmente o es un cambio súbito en su comportamiento sexual.

 

El método de “Pare y Siga”

Esta técnica implica estimular sexualmente al hombre hasta que él sienta que está a punto de llegar al orgasmo. Suspenda la estimulación durante unos 30 segundos y luego comience de nuevo. Se repite este patrón hasta cuando el hombre desee eyacular. La última vez se continúa la estimulación hasta que el hombre alcance el orgasmo.

 

El método de la “compresión”

Esta técnica implica estimular al hombre hasta que  esté a punto de eyacular. En ese momento, se debe apretar suavemente el extremo del pene (donde el glande se une al cuerpo del pene), durante varios segundos. Suspenda la estimulación sexual durante aproximadamente 30 segundos y comience de nuevo. Este patrón se puede repetir hasta que el hombre desee eyacular. La última vez, continúe la estimulación hasta que el hombre alcance el orgasmo.

 

 

 

Comentar

Su correo no será publicado. Todos los campos son obligatorios*