• Tamizaje visual neonatal  para corregir fallas en visión de los niños

Tamizaje visual neonatal para corregir fallas en visión de los niños

Los trastornos visuales en los niños pueden pasar inadvertidos: un examen ocular exhaustivo al recién nacido permite detectar problemas visuales que se pueden corregir a tiempo y prevenir fallas en el desarrollo de la visión.

 

Existen múltiples enfermedades y anomalías que deterioran la calidad de vida de los niños o los convierte en personas en situación de discapacidad, que pueden ser tratadas desde el momento del nacimiento, si se detectan a tiempo. Por eso es necesario desarrollar programas de promoción y prevención en salud con el recién nacido para reducir los costos sociales y familiares futuros. En el caso de la salud visual, la buena visión es clave para el desarrollo físico de los niños, por lo que es altamente recomendable la realización del tamizaje neonatal visual.

El sistema óptico no está plenamente desarrollado en los bebés y se requiere un insumo equilibrado de ambos ojos para que los centros de visión del cerebro se desarrollen normalmente. Si los ojos de un niño pequeño no pueden enviar imágenes claras al cerebro, su visión puede verse afectada de formas que no podrán ser corregidas más adelante en la vida. Pero si los problemas se detectan lo suficientemente pronto, suele ser posible tratarlos con éxito. Por esto es esencial examinar la visión de los niños al nacer.

El examen se practica a través de un oftalmoscopio, el cual no ocasiona molestia alguna del bebé y consiste en mirar si los medios transparentes del ojo están normales. Con un retinoscopio se detectan problema de miopía, astigmatismo o hipermetropía. Además, se mira el alineamiento de los ejes visuales para descartar estrabismo.

En los neonatos, un oftalmólogo, un pediatra, un médico general u otro profesional de la salud debidamente capacitado, debe examinar los ojos del recién nacido y realizar una prueba de reflejo rojo (un indicador básico de que los ojos son normales). Si el bebé es prematuro o está en alto riesgo por problemas médicos debidos a otras causas, debe examinarse si tiene signos de anormalidades o tiene una historia familiar de trastornos serios de la visión en la niñez.

La evaluación a los niños nacidos vivos a término durante su primer mes de vida, permite detectar anomalías genéticas, patologías de medios transparentes, malformaciones, tumores u otras patologías oculares que puedan llevar a discapacidad visual; aunque este tamizaje no reemplaza la evaluación oftalmológica, sí amplía de manera notoria la cobertura.

Se tendrá en cuenta la historia familiar y perinatal, examen externo, valoración del rojo retiniano, reflejos pupilares y alineamiento ocular, y será realizado por médicos generales, pediatras o neonatólogos con entrenamiento especial; los pacientes con alteraciones serán remitidos de manera prioritaria a servicios de oftalmología.

 

disminuiría discapacidad

Según datos del DANE en el Censo de 2005, en Colombia existían 2.624.898 personas con alguna limitación permanente (6.3% de la población general); de éstas, 43.5% correspondían a discapacidad visual, incluso por encima de la discapacidad para el movimiento. Según los últimos datos del registro para localización y caracterización de las personas con discapacidad, hasta diciembre de 2013 se habían inscrito 1.062.917 personas con algún tipo de limitación, de las cuales el 39.8% reportó algún grado de discapacidad visual. Estos datos sustentan la importancia y efectividad que tendría un programa de tamizaje visual en la etapa neonatal, ya que podrían detectarse tempranamente las principales causas de discapacidad visual mediante el examen sistemático de todos los recién nacidos.

Comentar

Su correo no será publicado. Todos los campos son obligatorios*