Una reina que no necesita de palabras

Una reina que no necesita de palabras

Colombia tiene una representante de lujo para el reinado internacional de personas sordas, que se realizará en Rumania.

Por: Angélica Blanco Cortina. Fotos: cortesía.

Lilibeth Galán Sanmartín, es cartagenera y representará a Colombia en un concurso especial de belleza internacional para sordomudos. En septiembre viajará a Rumania a competir con más de 20 candidatas por la corona de ‘Miss y Mister Sordos Estrellas 2016’.

“Nunca me imaginé estar en estas, pero la vida me ha premiado y voy a disfrutar de este regalo. Mis amigos de la Asociación de Sordos en Bolívar fueron los que me insistieron, y por eso hoy represento a Colombia”, manifiesta en lenguaje de señas Lilibeth Galán.

Una participación inesperada

Entrevista con la reina Libeth Galan Sarmantin.

Libeth Galán Sanmartín, representante de Colombia al Reinado Internacional de Personas Sordas.

Aunque Lilibeth no ganó la corona en el Reinado Nacional de Sordos y Sordas de Colombia, que se realizó el año anterior en Santa Marta, el comité organizador del reinado internacional en Rumania, luego de ver sus fotos, determinó que ella sería la representante de Colombia para este certamen, noticia que la sorprendió. Desde entonces, no hace sino prepararse para hacer su mejor presentación en el país europeo.

No obstante, para Lilibeth no ha sido fácil ser la representante de Colombia. Ella está emocionada y las ganas le sobran para viajar. Pero los recursos económicos que necesita no están a su alcance y, aunque ha recibido ayuda de la Alcaldía de Cartagena y la Gobernación de Bolívar, necesita mucho más para poder cubrir sobretodo los gastos de tiquetes. Sin embargo, esto no ha impedido que Lilibeth siga soñando con viajar al extranjero y poder participar en el concurso para personas con discapacidad auditiva.

Felicidad y orgullo es lo que siente Lilibeth en estos momentos. Para ella este concurso significa una gran oportunidad para demostrar que los sordos también pueden llegar lejos y que su discapacidad no es obstáculo para lograr lo que se propongan. “Quiero mostrar lo que soy, que los sordos también podemos; quiero ser un ejemplo para las personas que están en la misma condición, demostrarles que no somos ‘pobrecitos’, somos personas muy capaces”, afirma.

Profesional y deportista
Todo en la vida de Lilibeth es admirable. Este año se gradúa como Licenciada en Pedagogía Infantil de la Universidad de Cartagena, y desde ya trabaja con niños sordos en el colegio Juan Salvador Gaviota.

Simultáneamente, trabaja en su tesis de grado sobre la educación en lectoescritura para niños sordos. “La lectoescritura es muy difícil para nosotros; por eso mi proyecto es sobre cómo lograr que los niños de preescolar entiendan una temática por medio de dramatizados, cuentos muy animados y otro recursos didácticos que nosotros podemos comprender mejor”, gesticula.

El fuerte de Lilibeth es el deporte y su interés desarrollar alternativas de educación para personas con discapacidad auditiva. Lo del concurso de belleza es más una circunstancia en su vida, la cual ha asumido con gran responsabilidad y espera disfrutar al máximo.

Lilibeth también es deportista. Hace parte de la selección Bolívar de futbolsala femenino; es delantera y por primera vez su equipo ganó una medalla de bronce en los Juegos Paranacionales 2015 que se jugaron en Tolima. Otro triunfo que la impulsa a seguir logrando más objetivos en su vida.

El contexto en el que nació y creció no ha sido pretexto para que esta afrodescendiente alcance metas. Su papá murió cuando ella era niña y a su mamá le tocó irse a vivir a Venezuela para trabajar por ella y sus hermanos. A raíz de todo esto, ella sabe que la disciplina ha sido determinante en lo que ha conseguido.

Un punto de apoyo
Lilibeth cuenta con personas que le han ayudado a abrirse camino. Gilma Idárraga, su intérprete del lenguaje de señas, es una de ellas, quien la acompaña desde cuando era niña. “Yo la conozco desde que estaba muy pequeña, en el colegio, en la Asociación de Sordos y ahora en el club deportivo. La comunicación con ella es muy clara, por eso es mi ángel, mi polo a tierra, ella me explica todo hasta que logro entender”, le interpreta Gilma a Lili, como cariñosamente la llama.

Lili siempre tiene una sonrisa en su rostro que es contagiosa; con sus ojos bien abiertos, no necesita expresar nada para saber que en ella hay algo especial. Se describe como una persona alegre, y sabe que su mayor fortaleza en el certamen será su actitud y entusiasmo. Hasta el momento es la única concursante latinoamericana de raza negra, y eso la emociona aún más. Le ha tocado ganar unos kilos, hacer más ejercicios y aprender a manejar tacones.

“Para el certamen nacional me propuse ser la mejor en pasarela pero, como siempre andaba en tenis, mi mamá nunca me compró tacones. En una semana tuve que aprender a caminar con zapatos altos. Hacía oficio en tacones, barría, trapeaba, en fin, iba a todas partes y a toda hora con los tacones. Ahora soy una experta en tacones de más 10 de centímetros”, dice entre gestos y risas.

Lilibeth seguirá en su preparación para el concurso y viajará el 2 de septiembre a Rumania, junto con su madre y su intérprete. Tiene muchas expectativas respecto de su participación, pero es la primera vez que viaja al exterior, así que tiene claro que será una inolvidable experiencia, la cual disfrutará al máximo.

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